Tarot Cabalístico

Inicio Letras Cabalísticas Piedras y Gemas Curso Tarot Reflexiones Horóscopo Semanal
Angeles del nacimiento Numerologia Grafologia Plantas protectoras Mundo Espiritual

Colaboran

Tarot Abba Tarot Yoli Tolengo Tarot San Miguel Arcangel El Ojo de Nut El Templo de Delfos

 

Colaboran

Tarot Abba

Tarot Yoli Tolengo

Tarot San Miguel Arcangel

El Ojo de Nut

El Templo de Delfos

 

Las cartas del tarot y la relación

con el árbol de la vida y el cábala.

Los Ases

La división de Kether en cuantas diferentes facetas dentro de su propia unidad origina los 4 Ases del tarot. En este elevado nivel, realmente el más alto posible en el Universo manifestado, los Ases representan posibilidad pura. Las energías son demasiado sutiles para poder concertar nada, pero en ella se encuentra el germen y las condiciones precisas para que la totalidad del Universo con toda su complejidad y las variadas densidades de la materia en el existentes, lleguen a objetivarse en un estado real.

Ases

De estos 4 Ases, dos de ellos estan empuñandos y sostenidos por la mano divina y los otros dos permanecen solotarios y en reposo.

Los Ases de bastos y espadas representan energías activas y dinámicas, son verdaderas herramientas para que el ser único exprese sus cualidades y poderes, estas energías son el AS de bastos, cuya mano surge del lado derecho del árbol la vida, es decir del pilar de la misericordia y el As de espadas cuya mano empuñada aparece desde el lado izquierdo o pilar de la severidad, los Ases de copas y oros representan energias pasivas y estáticas.

 

Los doses

Los doses corresponden a la esfera 2ª del árbol de la vida, llamado Chokmath (sabiduría). En esta sephirah se encuentra el aspecto de sabiduría como un abstracción, todavía el árbol de la vida muestra sus esferas más sutiles y el único concepto que podría plantearse es la respuesta de su propia identidad, ¿Quién soy yo? Y , este trascendental interrogante surge la respuesta del nombre divino del aephirah.

 

Doses

La conciencia creadora <<sabe>> que es dios y dado que el nombre de YHVH está compuesto por el tetragramatón. Dios <<sabe>> que él es la causa de las cuatro energías que conforman todo cuanto existe y existirá. La sabiduría también establece tanto por número , el dos , como por su propia esencia, la idea de dualidad << yo el que sabe>>, y lo que puede ser sabido que no es sino el pleno conocimiento de si mismo, para alcanzar ese pleno conocimiento de hasta dónde es capaz de ser y llegar se desplegará la totalidad del árbol de la vida, con todas sus bellezas, maravillas y contradicciones, que no es sino el juego del descubrimiento a través de las manifestaciones del árbol de ese si mismo.

 

Los Treces

Los cuatro treses corresponden a la esfera de Binah. En este sephirah ya aparecen las primeras concreciones de las formas, estructuras materiales entre las características de esta esfera.

Treses

Las experiencias espirituales de Binah se relacionan con la visión del dolor. Esto es debido a la propia naturaleza de las formas, necesariamente cambiantes e impermanentes, por otra parte, sometidas a las leyes del desarrollo y la evolución. Dado que en última instancia el soporte y la materia prima de la obra divina, es la conciencia, el apego a cualquier forma sea éste el de la identificación plena (la vida en un organismo) o bien el depositar en otros seres y cosas los sentimientos, harán que a la ruptura o metamorfosis de dichas formas de experimentar el dolor.

En Binah se encuentra los grandes arquetipos, las raíces generadoras de todo aquello que aparecerá en el Universo material como realidades plenas. Las cartas de los treses son pues las primeras anunciantes de cómo será esa realidad.

 

Los Cuatros

Chesed, el sephira número cuatro corresponde al segundo triangulo del árbol de la vida. Si el superior, formado por Kether, Chokmah y Binah es llamado triangulo de la divinidad ya que en él se encuentran los poderes originarios y creativos que corresponden exclusivamente a Dios, el formado por Chesed, Gueburah y Tiphareth, recibe el nombre del triángulo de la individualidad o de la ética. Este segundo triángulo explica las razones por las que el universo ha sido creado y como puede llegar a ser comprendido por las criaturas formadas por el acto creativo.

Cuatros

Cuando esto ocurre se produce un nuevo estado de conciencia que desde la visión cósmica representa alcanzar el estado de adulto, de ahí el nombre del triangulo de la individualidad o de la ética, pues poder ser un individuo no manipulable por los métodos del control de masas, que sabe que la ética no es un sacrificio sino un proceso lógico, como lógico es no pensar como un niño cuando ya se es un hombre; es lo que distingue las personas que se mueven bajo el programa elemental de la biosupervivencia (corro hacia donde recibo placer y escapo de donde podría recibir dolor) de aquellos iniciados que conocen que el verdadero placer consiste en hacer simplemente lo que hay que hacer.

Chesed, el cuarto sephiroth significa misericordia. Así pues, la primera razón para que el universo exista es que este supone un acto de misericordia, de amor y de gracia por parte de su hacedor.

 

Los Cincos

El sephirah número cinco recibe el nombre de Gueburah (severidad). Este nombre indica que nos encontramos ante una actividad universal en la que priman condiciones restrictivas y especialmente de control.

El universo tiene, más que severidad hacia las criaturas y hacia sí mismo, una gran exigencia, la que nada ni nadie podrán jamás transgredir ninguna de sus leyes. La ley de la gravedad por ejemplo es tan estricta que, tanto sea santo o villano el individuo que tropieza, ambos caen al suelo con idéntica violencia y como las leyes de la biología son inapelables ambos se lesionaran de igual manera.

Cincos

Hasta tal extremo llega esta exigencia que, para que un ser que podríamos llamar <<divino>> pueda comunicarse en nuestra tierra con los seres humanos, precisará también de un organismo físico como idéntico programa funcional al resto de los hombres. Naturalmente que puede argüirse la existencia de lo que podríamos llamar hechos insólitos o milagros, pero tales circunstancias son productos de una serie de leyes desconocidas por la mayor parte de los seres humanos y que pueden operar bajo ciertas circunstancias, bien bajo el control del sujeto que las conoce, o activarse debido al mecanismo puesto en funcionamiento de manera inconsciente del autor <<milagro>>.

En este sephirah se encuentran las fuerzas que destruye lo que ya no sirve y los cinco del tarot representan estados de transición hacia otras situaciones más positivas y equilibradas. Gueburah es llamado también temor y justicia y desde este lugar las inapelables leyes del karma darán a cada uno con toda justicia lo que merece. El todo se autocontrola y destruye su fuerza desde este sephirah.

 

Los Seises

Tiphareth el sephirah nº 6 y por consiguiente el que se encuentra relacionado con los seises de los Arcanos Mayores. Este sephirah significa belleza y además, ocupa el cetro del pilar central del árbol de la vida. Con ello se indica claramente que la razón básica de toda manifestación es la expresión de la belleza y que todo lo que sucede está regido por esta ley. Imaginemos por un momento un gran mural; en él se mezclan colores y formas que solo desde la distancia adecuada podrían ser contempladas en toda su magnificencia; si nos acercamos demasiado, la visión será inadecuada. Desde los puntos de vista individuales, cada persona está contemplado una pequeña parcela de la belleza cósmica y sólo la distancia precisa que da la <<iniciación>>permitirá adivinar y comprender la plenitud, y la perfección del trabajo divino.

Seises

Las cuatro energías universales de fuego, agua, aire, tierra, se encuentran aquí en armonía y dentro de la vasta obra que resulta la totalidad del tarot (resumen simbólico del universo). Estos cuatro arcanos representan un rincón muy bello del gran mural del árbol de la vida.

Tiphareth completa y remata el triangulo de la individualidad o de la ética y representa la frontera entre triangulo y el inferior llamado de la personalidad.

 

Los Sietes

Los cuatros sietes corresponden al sephirah llamado Netzach que significa victoria. Es el primero de los sephiroth que forman el triángulo llamado de la personalidad.

En este triángulo operan las energías características que forman la estructura de la personalidad, como una forma única de captar y relacionarse con el universo. Así, emociones, sentimientos, pensamiento, etc. determinan tanto la idea de quién se es, como la de si se está y la de qué tal se está.

Sietes

Los cuatro sietes no son cartas especialmente afortunadas, en ellas se encuentran factores de confusión puesto que desde lo personal, las grandes preguntas antes citadas, no son respondidas en forma correcta, no obstante y a pesar de las apariencias, el nombre de victoria que se aplica al sephirah parece inducir a la calma, puesto que a pesar de todo, la victoria de Dios y, por lo tanto de la verdad final, está asegurada.

En este sephirah se encuentra las cualidades mencionadas y a través de ellas las que conforman lo que llamamos la naturaleza con sus criaturas, los ensayos en las leyes de evolución, el magnetismo que perpetua la vida, etc. también se relaciona con la imaginación, tanto la universal (la naturaleza es un pensamiento de Dios), como la personal (somos lo que creemos ser).

 

Los Ochos

Los cuatro ochos del tarot se relacionan con la esfera del árbol de la vida nº 8 llamada de Hod, que significa esplendor. En este Sephirah las visualizaciones de la esfera de Netzach que revista de nombres magnitudes, altura y profundidad, ubicación en el tiempo y en el espacio, y lo que fue primeramente una idea, concretará en este lugar, todo lo que sea necesario para una ejecución. Por decirlo de alguna manera Hod es el gran plano o mejor aún, la sucesión de los diferentes planos que producirán instante a instante la totalidad de la escena, personajes, etc. en la grandiosa obra del universo. Tan sólo falta la energía necesaria (en el caso del arquitecto, máquinas, mano de obra) para su realización final y en el caso del árbol de la vida las fuerzas electromagnéticas y la energía vital de la esfera de Yesod.

Ochos

Hod es un Sephirah mercurial en el que prevalecen las cualidades de la mente, velocidad, búsqueda, indecisión, fuego, agua, aire y tierra de esta emanación a través de los arcanos de los ochos.

El esplendor de la mente concreta, su capacidad discriminativa para la correcta planificación, la hacen brillar como un sol que permite contemplar el paisaje ya próximo de la cristalización final, en el universo de malkuth.

 

Los Nueves

Los nueves corresponden a la esfera de Yesod fundamento. Esta esfera o emanación del árbol de la vida, recibe su nombre por ser realmente la base o fundamento posible de la realidad física.

Se trata del aspecto del árbol que suministra la energía para que la materia pueda condensarse y existir, en este Sephirah se producen las diferentes vibraciones de las energías sutiles que darán paso a la expresión de los elementos en el campo de Malkuth.

Fuego, aire, agua, tierra con sus diferentes cualidades, sus distintos ritmos, forman la realidad universal en base a esa fuerza única en esencia pero capaz de vibrar en deferentes tonos creando la armonía de la existencia.

Nueves

Para la construcción de toda forma y para la operatividad en Malkuth, la acción de Yesod se hace imprescindible, en realidad se trata de la mente universal subconsciente, que como una gran madre, da la luz al universo, lo conserva y lo desarrolla.

En el hombre su propia mente subconsciente, su energía vital, la totalidad de los mecanismos instintos y automáticos que hacen posible la vida del cuerpo físico y la construcción de la personalidad, tienen también su raíz en Yesod.

 

Los Dieces

Los dieces corresponden al Sephirah nº 10 que es el último y definitivo del árbol de la vida, su nombre es Malkuth que significa reino, dado que no puede haber un reino sin un rey y que Kether el Sephirah nº uno significa corona y corresponde al más elevado poder espiritual, podemos deducir que es el espíritu divino quien rige y controla el reino de Malkuth que es reino de la materia, pero que también lo es del espíritu.

En este reino es donde se alcanzan la máxima concreción de las cosas y de las ideas de la mente cósmica. Los grandes arquetipos se muestran como soles, montañas, mares y colores, y el rey que controla este mundo físico aparece en él disfrazado de hombre jugando el juego de la gallinita ciega.

Dieces

Los cuatros dieces representan las energías del fuego, agua, aire, tierra, en sus diferentes grados y posibilidad de manifestación, tal como puede apreciarse a través de los cinco sentidos y como pueden ser analizados y valorados por la mente.

La mecánica celeste, el vasto e inagotable universo físico con sus centenares de miles de galaxias, incontables millones de estrellas, sus leyes, sus criaturas, su singular belleza y su carga de misterios insondables, representa <<tan sólo>> el más humilde de los Sephiroth del árbol de la vida, pero sin el cual la sabiduría, el poder y el amor divino serían expresados en toda su plenitud.

 

Las figuras de la corte en la cábala

Las figuras de la corte están representadas por dieciséis cartas. Estas cartas se dividen en cuatro Reyes, cuatro Reinas, cuatro caballos y cuatro sotas.

Las Sotas

Las sotas son las representantes del plano físico o material llamado assiah.

Sotas

Los Caballos

Los caballos son los representantes del plano formativo o energía activa llamados Yetzirath.

Caballos

Las Reinas

Las reinas son las representantes del plano creativo de ideas concretas, cuyo nombre es BINAH.

Reinas

Los Reyes

Los Reyes representan el plano arquetipo o de ideas puras llamado en cábala AziLUTH.

Reyes

www.tarotcabalistico.com - Consultas: 806 466919 - tarotcabalistico@hotmail.com

 

hit counter
hit counter
tarot
Tarot